Para el desarrollo de la Fase 2 (Formación Nutricional) se ha realizado una alianza estratégica con la ONG Nutrición Sin Fronteras, ya que se trata de una etapa que requiere conocimientos técnicos y especializados. Su punto de arranque es la realización de una encuesta nutricional, cuyos resultados permiten obtener un diagnóstico real de cada una de nuestras escuelas y alumnos en materia de alimentación.

La intervención nutricional de Piecitos Colorados destaca por su carácter sostenible y por presentar un buen ratio coste-eficacia. Dentro del contexto de América Latina, donde se encuentran nuestras escuelas, existe un problema de malnutrición importante (entendiendo ésta tanto el estado de desnutrición como la presencia de obesidad/sobrepeso) entre escolares.

Para poder disminuir estos índices, es necesaria la intervención de equipos multidisciplinares (nutricionistas, maestros, familias, entidades locales etc.) ya que el problema es de naturaleza multifactorial. Para afrontar esta fase del proyecto, se ha establecido una metodología diferente e innovadora: la ONG ha planificado la intervención basándose en la elaboración de una ”Guía de Formación Nutricional” con un enfoque eminentemente práctico y aplicado a promover la educación alimentaria entre los alumnos, sus familias y las comunidades donde se ubican los centros.

La guía permite hacer partícipes del aprendizaje a los menores mediante juegos, actividades conjuntas con los padres, talleres y estrategias de autoabastecimiento alimentario que les permitan aprovechar los recursos del entorno (construcción de huertos, corrales e invernaderos). Con el fin de poder hacer sostenible el proyecto a largo plazo y optimizar la inversión económica, la guía se ha creado como una herramienta didáctica y fácilmente aplicable por parte de los maestros.

Otro rasgo innovador de esta alianza es la cooperación entre empleados, maestros y familias, quienes hacen posible la obtención de datos fiables sobre los alumnos para diseñar posteriormente las guías, sin necesidad de desplazamiento por parte de los especialistas. Mediante una cadena humana de transmisión de información, las encuestas se diseñan en Barcelona (sede de la ONG) y pasan por diferentes equipos y delegaciones de Prosegur adecuando el lenguaje hasta llegar a cada una de las escuelas latinoamericanas. Allí, son completadas por los alumnos y sus padres con ayuda de los profesore (quienes previamente han recibido formación específica). La cadena vuelve a ponerse en marcha en sentido contrario, para que desde Latinoamérica, los datos nutricionales lleguen de vuelta a España para ser analizados por los especialistas.

Además, las preguntas - que hacen referencia a los recursos materiales disponibles en la escuela, los hábitos nutricionales de cada alumno y el grado de seguridad alimentaria de las familias- son recibidas por parte de los beneficiarios desde una voz “amiga” -el maestro- respetando así su cultura y reduciendo la injerencia de elementos “externos” que pudieran condicionar su respuesta.