Preparamos las aulas para el nuevo curso

El inicio de un nuevo ciclo escolar es mucho más que una fecha en el calendario; es una oportunidad de empezar de nuevo. Conscientes de que un entorno físico digno es el primer paso para motivar el aprendizaje, los equipos de voluntarios de Prosegur en Bolívar (Colombia) y en Capiatá (Paraguay) se han puesto "manos a la obra" con un objetivo: que al abrirse las puertas de las aulas, los alumnos encuentren un espacio que les inspire a soñar y a superarse.

Espacios que inspiran

En la Institución Educativa San José de Clemencia, en Colombia, la intervención se centró en el acondicionamiento integral de aulas y el fomento de una alimentación de calidad. Los voluntarios realizaron trabajos de pintura en fachadas e interiores y la reparación de mobiliario escolar y posteriormente,el foco se trasladó a la huerta escolar. Gracias a la alianza con Nuevo Amanecer y el programa “De la Huerta a la Mesa", estudiantes y familias participaron en un taller de siembra sostenible. Esta iniciativa no solo garantiza el acceso a alimentos frescos de proximidad, sino que empodera a la comunidad con herramientas prácticas sobre nutrición y cocina saludable.

Por su parte, en la Escuela San Ramón de Capiatá, en Paraguay, la participación de los empleados de Prosegur fue fundamental para revitalizar los espacios de juego y las aulas, asegurando que el mobiliario y las instalaciones eléctricas estuvieran en condiciones óptimas para el regreso a clase. 

Al transformar estos entornos físicos, estamos creando un clima escolar positivo que motive a los alumnos a seguir formándose. Con la escuela a punto, ¡el futuro ya puede entrar a clase!